ARQUEOLOGÍA II
Grado en Historia PLAN 2015
Curso 2026/2027
1. Datos de la asignatura
(Fecha última modificación: 09-06-26 11:48)- Código
- 107716
- Plan
- 2015
- ECTS
- 6.00
- Carácter
- OBLIGATORIA
- Curso
- 3
- Periodicidad
- Segundo cuatrimestre
- Idioma
- ESPAÑOL
- Área
- ARQUEOLOGÍA
- Departamento
- Prehistoria, Hª Antigua y Arqueología
- Plataforma Virtual
Campus Virtual de la Universidad de Salamanca
Datos del profesorado
- Profesor/Profesora
- José Manuel Costa García
- Grupo/s
- 1
- Centro
- Fac. Geografía e Historia
- Departamento
- Prehistoria, Hª Antigua y Arqueología
- Área
- Arqueología
- Despacho
- -
- Horario de tutorías
- Se establecerá una vez fijado el horario de clases
- URL Web
- https://produccioncientifica.usal.es/investigadores/157320/detalle
- jm.costagarcia@usal.es
- Teléfono
- 923294550 Ext. 1467
2. Recomendaciones previas
No se requieren conocimientos previos.
3. Objetivos
La asignatura Arqueología II tiene como objetivo formar al alumnado en los métodos, técnicas, estrategias y enfoques teóricos que permiten a la disciplina contribuir de manera decisiva a la construcción del conocimiento histórico mediante el estudio de la cultura material. De manera específica, la materia se orienta a:
a) Consolidar el uso preciso del vocabulario técnico arqueológico relativo a las tareas de prospección, excavación, datación y análisis de laboratorio.
b) Comprender la evolución epistemológica contemporánea de la teoría arqueológica, analizando críticamente las principales corrientes teóricas y las dinámicas regionales fuera del ámbito anglosajón.
c) Capacitar para la elección argumentada y el diseño metodológico de técnicas de prospección y excavación ante diversos supuestos prácticos de investigación y de arqueología de gestión.
d) Profundizar en los principios científicos que rigen los métodos de datación relativa y absoluta, evaluando su idoneidad y rango de aplicación cronológica.
e) Promover el carácter interdisciplinar de la disciplina mediante la integración de las ciencias experimentales y de la naturaleza en la resolución de problemas históricos.
De acuerdo con estas premisas generales, el alumnado debe ser capaz de adquirir los siguientes conocimientos:
- Analizar la evolución epistemológica contemporánea de la arqueología desde la segunda mitad del siglo XX, diferenciando el desarrollo de los paradigmas procesual y posprocesual, su recepción dispar fuera del ámbito anglosajón (Francia, España, etc.) y el consecuente eclecticismo o “fatiga teórica” de las últimas décadas.
- Explicar los fundamentos de la prospección arqueológica, distinguiendo críticamente entre prospecciones sistemáticas extensivas e intensivas de cobertura total, reconociendo la transformación metodológica hacia los modernos inventarios arqueológicos de gestión patrimonial y diferenciando los distintos métodos de prospección no invasiva (teledetección, geofísica).
- Dominar las leyes de la estratigrafía arqueológica y los principios del registro estratificado moderno enunciados por Edward C. Harris, contrastándolos críticamente con las limitaciones metodológicas del obsoleto método Wheeler-Kenyon.
- Describir los sistemas de registro de campo, específicamente el uso operativo de las fichas de Unidades Estratigráficas (UE) y el diseño de la matriz de Harris (Harris Matrix) para la formalización y visualización de la secuencia temporal y física de un yacimiento.
- Sintetizar los métodos de datación en arqueología, diferenciando las lógicas conceptuales de la datación relativa (estratigrafía, tipología, seriación) y los principios físicos, químicos y biológicos de la datación absoluta (Carbono-14, termoluminiscencia, uranio-torio, dendrocronología, etc.).
- Identificar el papel de las ciencias experimentales y de la naturaleza integradas en la investigación, detallando el alcance de la geoarqueología, la arqueometría, la arqueozoología y la arqueobotánica (palinología, carpología) en la reconstrucción del paleomedio, los procesos postdeposicionales y las economías de subsistencia.
- Reconocer las aplicaciones de tecnologías y analíticas avanzadas, tales como la antropología molecular (ADN antiguo), los isótopos estables para estudios de dieta y movilidad, la teledetección y las herramientas de análisis estadístico e informático.
Asimismo, debe demostrar las siguientes habilidades:
- Sintetizar secuencias estratigráficas sencillas y transformarlas en representaciones diagramáticas (Harris Matrix) y registros conceptuales precisos de las fases de ocupación y abandono de un yacimiento.
- Analizar críticamente el impacto de las corrientes teóricas contemporáneas (procesualismo, posprocesualismo, arqueología social marxista) en la formulación de hipótesis científicas y en la interpretación global del registro material.
- Comparar y evaluar críticamente estrategias metodológicas de trabajo de campo, seleccionando de forma argumentada las técnicas de prospección (muestreos, intervalos) y excavación (área abierta, sondeos) más idóneas ante supuestos prácticos de investigación o de arqueología de gestión.
- Inferir cronologías y relaciones de causalidad a partir del diseño cruzado de métodos de datación relativa y la evaluación crítica de los resultados y márgenes de error de analíticas de datación absoluta.
- Interpretar datos procedentes de analíticas interdisciplinares (informes arqueométricos, geoarqueológicos, bioarqueológicos), integrándolos de manera coherente en la argumentación de un discurso histórico general.
- Trabajar de forma colaborativa en equipo para la resolución de supuestos prácticos de campo o laboratorio, comunicando de manera oral y escrita análisis técnicos de forma argumentada, estructurada y respetuosa con la diversidad de enfoques.
- Gestionar la documentación técnica y bibliográfica especializada en arqueología, aplicando de forma crítica los recursos informáticos, estadísticos y cartográficos necesarios para la praxis profesional.
Al superar la materia, el alumnado será capaz de demostrar las siguientes competencias:
- Interpretar con autonomía de juicio la documentación arqueológica y los datos de laboratorio, demostrando madurez intelectual para evaluar la validez de las secuencias estratigráficas, las dataciones analíticas y los discursos interpretativos derivados de la cultura material.
- Diseñar y coordinar de manera integral proyectos de actuación arqueológica (prospección y excavación), siendo plenamente consciente del potencial y de las limitaciones técnicas de cada estrategia metodológica en entornos de investigación o de arqueología profesional.
- Generar una síntesis histórico-arqueológica propia, coherente y fundamentada que articule de manera autónoma los datos empíricos de campo, las analíticas interdisciplinares y las corrientes teóricas para formular hipótesis originales sobre las sociedades del pasado.
- Identificar eficazmente los mecanismos para formar parte de equipos de trabajo técnicos e interdisciplinares (colaborando de forma fluida con especialistas en ciencias de la naturaleza y experimentales), demostrando una actitud proactiva, respetuosa y dialógica orientada a la resolución de problemas técnicos de registro e interpretación.
Actuar con responsabilidad profesional y compromiso ético en la praxis arqueológica de campo y de gestión, promoviendo el rigor metodológico como base de la preservación del patrimonio, la rendición de cuentas científicas ante las administraciones y el respeto a la legalidad y la diversidad social.
4. Competencias a adquirir | Resultados de Aprendizaje
Básicas / Generales | Conocimientos.
CB1.- Conciencia crítica de la relación entre los acontecimientos y procesos actuales y el pasado.
CB2.- Conciencia de las diferentes perspectivas historiográficas en los diversos períodos y contextos.
CB3.- Conciencia y respeto por los puntos de vista que se derivan de otros antecedentes culturales o nacionales.
CB4.- Conciencia de que el debate y la investigación histórica están en continua construcción.
CB6.- Conciencia de los temas y problemas del debate historiográfico de nuestros días.
CB7.- Conocimiento detallado de uno o más períodos específicos del pasado de la humanidad.
CB8.- Capacidad de comunicarse oralmente en el propio idioma usando la terminología y las técnicas aceptadas en la profesión historiográfica.
CB9.- Capacidad de leer textos historiográficos o documentos originales en la propia lengua, así como de transcribir, resumir y catalogar información de forma pertinente.
CB10.- Capacidad de escribir en el propio idioma usando correctamente las diversas clases de escritura historiográfica.
CB11.- Conocimiento de y habilidad para usar los instrumentos de recopilación de información, tales como catálogos bibliográficos, inventarios de archivo y referencias electrónicas.
CB13.- Conocimiento y habilidad para interpretar el registro arqueológico.
CB20.- Conocimiento de y habilidad para usar métodos y técnicas de otras ciencias humanas y sociales.
Específicas | Habilidades.
CE1.- Disertar, estableciendo comparaciones, sobre las distintas técnicas de prospección arqueológica.
CE2.- Analizar imágenes arqueológicas obtenidas con distintas técnicas de prospección, reconocer con qué técnicas se han obtenido y presentar la forma en que trabaja cada técnica.
CE3.- Exponer el sistema de excavación actual y sus métodos de registro.
CE4.-Relacionar sistema y métodos de registro con las leyes de estratificación arqueológica.
CE5.- Elaborar y leer matrices Harris.
CE6.- Disertar, con el lenguaje científco adecuado, sobre las diferentes técnicas de datación que usa la arqueología y los principios científicos que las rigen.
CE7.- Elaborar criterios para elegir, de forma argumentada, las técnicas de datación más idóneas ante un supuesto práctico.
CE8.- Exponer, con argumentos, las aportaciones y características de las corrientes teóricas de la disciplina.
5. Contenidos
Teoría.
1. La arqueología científica y su evolución epistemológica.
La disciplina evolucionó desde el anticuarismo de los siglos XVI-XVIII hacia una ciencia en el siglo XIX influida por el evolucionismo. El siglo XX consolidó el historicismo cultural y el materialismo histórico, motivando la reacción de la Arqueología Procesual (años 60), de base científica e hipotético-deductiva, y su posterior réplica, la Arqueología Posprocesual o Interpretativa, de carácter hermenéutico, crítico y multivocal. Fuera del ámbito anglosajón, la recepción a estas corrientes fue dispar. En las últimas décadas, el debate ha derivado en un marcado eclecticismo y cierta “fatiga teórica”, priorizando enfoques empíricos que asimilan las aportaciones de cada paradigma.
2. La prospección arqueológica.
La prospección consiste en un reconocimiento no destructivo para localizar e identificar restos arqueológicos. Inicialmente ligada a inventarios cualitativos de yacimientos, se transformó a partir de las décadas de 1970 y 1980 gracias al análisis espacial, adoptando criterios estadísticos y métodos intensivos de cobertura total para generar datos históricos a escala regional. En las últimas décadas, el desarrollo de los métodos no invasivos (teledetección, prospección geofísica) ha permitido recopilar nuevas capas de información a bajo coste, lo que ha revolucionado este campo de estudio a costa de una mayor exigencia de tecnificación.
3. La excavación arqueológica y el registro estratificado.
La excavación es el desenterramiento metódico y controlado de las estratigrafías naturales y antrópicas de un yacimiento mediante la remoción de los depósitos en el orden inverso a su formación. El método Wheeler-Kenyon fue el primer método sistemático de excavación estratigráfica, pero la práctica moderna se basa en los principios de Edward C. Harris (1979). Este modelo utiliza fichas de Unidades Estratigráficas (UE) y la matriz de Harris para registrar la secuencia estratigráfica, complementadas con planimetrías y técnicas de recuperación de materiales que han ido perfeccionándose en las últimas décadas.
4. Técnicas de datación.
Indispensables para establecer el marco temporal, se dividen en métodos de datación relativa, que ordenan los hallazgos en secuencias temporales sucesivas sin fechas exactas (como la estratigrafía y la secuenciación tipológica), y métodos de datación absoluta, desarrollados a lo largo del siglo XX y que proporcionan fechas cronométricas precisas mediante análisis de laboratorio (Carbono-14, termoluminiscencia o dendrocronología).
5. El análisis arqueológico: ciencias y disciplinas interconectadas con la arqueología.
La arqueología actual destaca por su perfil interdisciplinar con las ciencias experimentales y de la naturaleza. Integra análisis como la geoarqueología, la arqueometría, la arqueozoología y la arqueobotánica (palinología, carpología), que permiten reconstruir el paleomedio y la economía. Asimismo, incorpora estudios biológicos avanzados (ADN antiguo e isótopos estables), así como sistemas de información geográfica y de estadística informática.
Práctica.
Todas las unidades didácticas incluyen sesiones para impartir contenidos teóricos y realizar actividades prácticas. En la medida de lo posible, estas últimas se adaptarán a los conocimientos, experiencias e intereses del alumnado. Con carácter general, las prácticas tendrán como objetivo mejorar las competencias del alumnado en relación con la identificación y el comentario de marcos teóricos y conceptuales en arqueología; la aplicación de métodos y herramientas propios de la arqueología en casos de estudio seleccionados; la búsqueda activa y la extracción de información arqueológica relevante a partir de múltiples fuentes; y la elaboración de materiales propios a partir de recursos documentales y de repositorios digitales.
Las características concretas, directrices, fechas de realización o de entrega y demás especificaciones sobre las prácticas se comunicarán al alumnado al inicio de cada bloque o de las sesiones correspondientes. Los materiales complementarios se entregarán en el aula o se suministrarán vía STUDIUM.
6. Metodologías Docentes
Clases magistrales, sesiones prácticas, trabajos dirigidos y tutorías (individuales y/o en grupo).
7. Distribución de las Metodologías Docentes
8. Recursos
Libros de consulta para el alumno.
Binford, Lewis R. (1988): En busca del pasado. Descifrando el registro arqueológico, Crítica, Barcelona (1ª ed. inglesa 1983).
Carandini, Andrea (1984): Arqueología y cultura material, Mitre, Barcelona (1ª ed. italiana 1975).
Carandini, Andrea (1997): Historias en la Tierra. Manual de excavación arqueológica, Crítica, Barcelona (1ª ed. italiana 1991).
Criado Boado, F. (2012). Arqueológicas. La razón perdida. Barcelona: Bellaterra.
Dabas, M. et alii (1998): La prospection, Editions Errance, Paris.
David, Bruno; Thomas, Julian (eds.) (2008): Handbook of Landscape Archaeology, Left Coast Press, Walnut Creek
Domingo, Inés; Burke, Heather; Smith, Claire (2015): Manual de campo del arqueólogo, Ariel, Barcelona.
Fernández Martínez, Víctor M. (1989): Teoría y método de la Arqueología, Síntesis, Madrid.
Francovich, Riccardo; Manacorda, Daniele (eds.) (2004): Diccionario de Arqueología, Crítica, Barcelona.
Gamble, Clive (2002): Arqueología básica, Ariel, Barcelona (1ª ed. inglesa 2001).
González Ruibal, Alfredo; Ayán Vila, Xurxo (2018): Arqueología. Una introducción al estudio de la materialidad del pasado, Alianza Editorial, Madrid.
Gutiérrez Lloret, Sonia (2001): Arqueología. Introducción a la historia material de las sociedades del pasado), Universidad de Alicante, Alicante.
Harris, Edward C. (1991): Principios de estratigrafía arqueológica, Crítica, Barcelona, (1ª ed. inglesa 1979).
Johnson, Matthew (2000): Teoría arqueológica: Una introducción, Ariel, Barcelona.
Kipfer, Barbara Ann (2007): The Archaeologist’s Fieldwork Companion. Wiley-Blackwell, Oxford.
Matthew, Hadman (2007): The Age of Everything: How Science Explores the Past, The University of Chicago Press, Chicago, con traducción española: Orígenes. La datación científica del pasado, Crítica, Barcelona, 2008.
Renfrew, Colin; Bahn, Paul (2008a): Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica, Akal, Madrid (1ª ed. 1993).
Renfrew, Colin; Bahn, Paul (2008b): Arqueología. Conceptos clave, Akal, Madrid (1ª ed.).
9. Evaluación
Criterios de evaluación.
La evaluación de la asignatura se concibe como un proceso continuo, formativo y orientado a comprobar el grado de adquisición de los resultados de aprendizaje previstos. Se valorará el conocimiento de los contenidos teóricos fundamentales, así como la capacidad del alumnado para analizar la materialidad arqueológica, valorar su grado de contribución a la construcción del discurso histórico o argumentar de forma crítica y fundamentada sobre aspectos clave de la disciplina.
La calificación de cada instrumento de evaluación atenderá a los siguientes criterios:
- El conocimiento y la comprensión de los contenidos fundamentales de la Arqueología como disciplina científica, de su evolución histórica y de sus principales métodos y técnicas analíticas.
- La capacidad para analizar la materialidad arqueológica y reconocer la importancia del contexto espacial y estratigráfico en la interpretación del registro.
- La capacidad para contextualizar y relacionar los procesos históricos con sus condicionantes sociales, políticos, económicos y culturales, evitando interpretaciones simplistas o anacrónicas.
- La argumentación crítica y fundamentada a partir del contraste entre fuentes, interpretaciones y enfoques teóricos propios de la disciplina arqueológica.
- El uso preciso y adecuado de la terminología técnica específica de la Arqueología.
- La organización coherente de la información y la capacidad de síntesis en la exposición oral y escrita.
- La corrección gramatical, sintáctica y ortográfica en todas las pruebas escritas y trabajos entregados.
La participación activa, fundamentada y responsable en las actividades y debates desarrollados en el aula.
Sistemas de evaluación.
La calificación final se obtendrá mediante la siguiente ponderación:
Examen teórico-práctico: 65 % de la calificación final.
Prueba presencial en la que se evaluará la totalidad del temario, incluyendo tanto los contenidos teóricos como las cuestiones relacionadas con los materiales y las fuentes trabajados durante el curso. La prueba no será de naturaleza exclusivamente memorística, sino que se valorará especialmente la capacidad de definir con claridad enfoques, métodos, corrientes o autores relevantes, así como de relacionar transversalmente los contenidos de la materia.
Prácticas y trabajos dirigidos: 25 % de la calificación final.
Contemplará la elaboración de trabajos académicos, la resolución de casos y situaciones prácticas, la exposición oral y discusión de contenidos, y la memoria de actividades. Sus características concretas, directrices, temática, fechas de realización o entrega y criterios específicos de calificación serán indicados por el profesorado al inicio de cada bloque o de las correspondientes sesiones.
Asistencia con participación activa en clase: 10 % de la calificación final.
Se valorará la implicación del alumnado en las clases teóricas y prácticas, la participación fundamentada en las actividades desarrolladas y la actitud académica durante el proceso de aprendizaje. La mera asistencia, sin participación, no garantiza la obtención de esta parte de la calificación. Asimismo, el alumnado que no supere un mínimo del 50 % de asistencia presencial será calificado con un 0 en este apartado
Recomendaciones para la evaluación.
Consideraciones generales:
Dado que se plantea una evaluación continua del aprendizaje, no entregar los ejercicios requeridos o ausentarse en las horas presenciales podrá ser motivo de una evaluación final negativa, independientemente de la calificación obtenida en el examen final.
De acuerdo con la recomendación de la Comisión de Docencia, aprobada por la Junta de Facultad el 25 de mayo de 2026, la corrección de todas las pruebas de evaluación escritas (trabajos y exámenes) incluirá la valoración de la ortografía, sintaxis, vocabulario, estructura y estilo. El objetivo es evaluar la capacidad del estudiantado para articular un discurso coherente, técnicamente preciso y gramaticalmente correcto. La deficiencia en estos parámetros supondrá una penalización a determinar por el/la docente, que se restará de la calificación final obtenida por el/la estudiante en la prueba correspondiente, en función de la gravedad y recurrencia de los errores.
La copia o el plagio de trabajos, así como el uso no autorizado y no declarado de herramientas de inteligencia artificial generativa o agente, supondrá automáticamente un suspenso en la calificación final de la actividad correspondiente, de acuerdo con la normativa universitaria vigente.
Las calificaciones por debajo de 4,5 (sobre 10) en el examen final o en el conjunto de las prácticas no darán derecho a compensación o promedio con los restantes bloques evaluables.
Recuperación de la materia:
Según la normativa vigente, la convocatoria de recuperación se rige por los mismos principios expuestos anteriormente. Se conservarán las calificaciones obtenidas en las prácticas, los trabajos dirigidos y la participación académica activa de la primera convocatoria, siempre que dichas actividades hayan sido realizadas y entregadas en la forma y en los plazos establecidos.
Para la recuperación, se recomienda estudiar los contenidos teóricos y prácticos de la asignatura a partir de los materiales suministrados por la docencia en el aula o en STUDIUM, así como leer la bibliografía básica recomendada. Se recomienda asimismo la consulta en tutoría con el profesorado, a fin de identificar y corregir las deficiencias observadas en las tareas y los ejercicios evaluados en la primera convocatoria.
Valoración de las expresiones escrita y oral en las pruebas de evaluación
(Aprobado en Junta de Facultad de Geografía e Historia celebrada el día 25 de mayo de 2026)
«De acuerdo con la recomendación de la Comisión de Docencia de la Facultad de Geografía e Historia, aprobada por la Junta de Facultad el 25 de mayo de 2026, la corrección de todas las pruebas de evaluación, tanto escritas como orales (trabajos, exposiciones, exámenes, etc.), incluirá la valoración de la ortografía, sintaxis, vocabulario, estructura y estilo. El objetivo es evaluar la capacidad del estudiantado para articular un discurso coherente, técnicamente preciso y gramaticalmente correcto. Las deficiencias en estos parámetros supondrán una merma en la calificación final obtenida por el/la estudiante en la prueba correspondiente y, en función de la gravedad y recurrencia de los errores, podrían implicar suspender la misma»
